No hace mucho que os hablé de la conferencia de
Yolanda González “Las emociones de los niños y las nuestras”, podéis leerlo
aquí. Desde entonces llevo dándole vueltas a algo que dijo Yolanda en un
momento dado, y es que “más allá de la lactancia y de un parto natural, la
principal preocupación en torno a la crianza deberían ser las emociones”.
A las madres nos preocupa todo lo que atañe a nuestros
hijos. Sin embargo en ocasiones algunas hacemos más incapié (quizás por lo que
nos ha tocado vivir) en unas cosas que en otras, según la importancia que le
demos. Igualmente hay profesionales dedicados a unos u otros aspectos en el
mundo infantil, todos ellos necesarios para poder ayudar en cada una de las
diferentes ramas que entretejen las vidas de nuestros hijos.
Algunas mamás o profesionales creen que para que todo
comience como es debido, con respeto y amor, ya que de eso dependerá el futuro
de nuestro bebé, debe permitirse que el parto sea el momento más importante e increíble en la
vida de madre e hijo y para el que ambos están fisiológicamente preparados. Todavía
en muchos hospitales sigue existiendo una violencia obstétrica que puede marcar
esta díada y que les somete a una serie de experiencias dolorosas y traumáticas
que deberían ser erradicadas. Yo soy una de esas madres.
Otras mamás y profesionales ven en la lactancia
materna uno de los factores primordiales para el vínculo entre madre e hijo,
además de la base para un correcto desarrollo en nuestra evolución hasta
convertirnos en adultos sanos tanto emocional como físicamente. Y que hay que
hacer todo lo posible para que toda madre que así lo desee pueda disfrutar
junto a su hijo de una feliz lactancia. También yo soy una de esas madres.
Luego tendríamos otras preocupaciones, como una
educación acorde al ritmo de cada niño, etc, seguro que se os ocurren muchas
más, pero creo que podrían incluirse dentro de estas que he mencionado o de la
que trata este post, de las emociones.
¿Qué ocurre si una mamá quería un parto respetado, un
parto sin intervenciones, sin epidural, vaginal, con intimidad… y al final
resulta que contra su voluntad, o porque el parto se ha complicado, se
encuentra con todo lo contrario? ¿Quiere decir eso que su vínculo se ha
resentido para siempre, que la primera experiencia de su bebé le marcará de tal
forma que ya no hay remedio?
¿Qué ocurre si una mamá quiere dar el pecho a su bebe
pero surgen problemas que se lo dificultan, enfermedad del bebé o de la madre,
problemas de agarre, de apoyo, información falseada, y no tiene la ayuda que necesita?
¿Su vínculo será menor que el de una madre que si da el pecho? ¿El desarrollo
del niño, emocionalmente hablando, será peor?
En ambos casos afirmo categóricamente que no. Y aquí
entra en juego la gran importancia de las emociones, porque a través de ellas
les damos a nuestros hijos todo lo que necesitan, y podemos compensar, si es el
caso, esas carencias. Me considero una acérrima defensora del parto respetado y
de la lactancia materna, ¿pero de qué sirven ambos si luego no tratamos a
nuestros hijos como se merecen? Es decir, yo lucho porque toda mujer pueda dar
a luz en un entorno respetuoso y acto seguido pueda poner a su hijo sobre su
pecho, la recreación externa del útero materno, calor, contacto, sonidos
conocidos, movimiento y alimento; pero cuando por el motivo que sea esto no ha sido
posible sabemos que, haya sido de un modo u otro, la forma en que tratemos a
nuestros hijos desde el momento en que los tenemos con nosotros (cosa que
depende exclusivamente de nosotros, pues no depende de terceros ni de otros
factores, o quizás si, de la mochila emocional que llevemos nosotros a cuestas,
pero igualmente en nuestra mano está soltarla y sanarla) hará que nuestro
vínculo sea fuerte y que se conviertan en niños y en adultos felices, equilibrados,
empáticos y capaces.
Un día en un grupo de facebook leí a una mamá que
venía a decir algo como que una madre que da el pecho a su hijo es siempre una
madre respetuosa y que jamás maltrataría a su pequeño. No estoy de acuerdo con
esto. Aunque las intenciones de la madre sean buenas la carga emocional que
trae consigo puede jugarle malas pasadas a la hora de criar a su hijo, a pesar
de amamantarle con todo su amor. De ahí que considere que debemos tener muy
presente cómo influyen nuestras frustraciones, nuestras carencias y nuestras
necesidades insatisfechas a la hora de relacionarnos con nuestros hijos.
Enseñémosles a aceptar sus emociones, a canalizarlas, a sentirse queridos y
valorados, al mismo tiempo que, para ello, nos reeducamos en nuestra manera de
concebir nuestro estado emocional.
tienes mucha razón Carol, las emociones son la base de todo y todos deberíamos aprender a reconocerlas y canalizarlas, sobre todo cuando hablamos de pequeños. En cuanto a los partos, a mí no se me respetó nada, en su día conté mi experiencia que fue una cesárea pero resultó bastante horrible.. y la leche me la cortaron con una pastilla supuestamente porque tenía bastante medicación. Besotes!!!
ResponderEliminarSe me ponen los pelos de punta leyéndote, cuanto lo siento, es algo que deja huella no sólo en el bebé sino también en la madre. Por eso me parecen tan importantes las emociones, porque podemos recuperar todo lo que nos fue robado.
EliminarUn abrazo
Pues aunque aún no soy madre, también me siento una de esas madres -como tú- a las que, pareciéndonos importantísimos un parto y una lactancia respetados, también pensamos que la manera en que tratemos y acompañemos a nuestros hijos durante el desarrollo puede compensar con creces las experiencias frustrantes que vivimos en el pasado... ¿Y a la inversa?
ResponderEliminarBrillante entrada.
Si tienes ya todo tan claro estoy segura de que serás una madre estupenda.
EliminarGracias!
Un abrazo
¡Cuanta razón tiene! Que justa me viene esta entrada, porque ando estos días desbordada, más bien me tiene desbordada. Necesitaría yo otro taller con Yolanda para volver a encontrarme.
ResponderEliminarUn beso grande
La verdad es que en estos encuentros, e incluso tras palabras de otras madres (físicas o virtuales) o experiencias con mis padres o amigos algo hace clip y me siento mejor en momentos en los que estoy superada.
EliminarÁnimo, espero que pasa la racha.
Un abrazo
Que cierto... yo he tenido una lactancia exitosa que aún con 2 años continua.. y en su momento tuve l arto que quise, pero es cierto que eso nada o poco tiene que ver con las emociones que la crianza de un niño supone y los sentimientos y sombras a las que uno se enfrenta como madre. Hay que hacer un ejercicio permanente de consciencia para identificar nuestras propias emociones y aprender a canalizar mientras le enseñamos y damos lo mejor a nuestros pequeños.
ResponderEliminarTu lo has dicho, es una tarea del día a día, ser conscientes de nuestras propias emociones y las de nuestros hijos y no dejarnos arrastrar por las sombras que a veces nos acechan.
EliminarBesitos
Tenes toda la razon! Creo que muchas veces se tiende a enfocar solo en el parto natural y en la lactancia, como si nuestra maternidad y la crianza fueran solo eso...(y ojo que yo también soy una defensora a rajatabla de ambas cosas) Pero el tiempo pasa...los niños crecen, la lactancia termina y entonces? hay mucho mas... Un post excelente Carol
ResponderEliminarExacto, ahí no había llegado yo, la lactancia termina y por supuesto nos queda un precioso recuerdo y todo lo que les hemos dado con eso, pero las emociones hay que trabajarlas desde el primer momentos juntos hasta el último.
EliminarGracias guapa
Un besazo
Hay que cuidar esas emociones, esos sentimientos de nuestros hijos. Para mí son muy importantes, muchísimo.
ResponderEliminarBonito post Carol. Besitos
Me alegro de que te sean tan importantes, para mí también lo son y creo que todos tendríamos que verlo.
EliminarGracias Suu.
Besitos
Pues si, indudablemente las emociones son super importantes. A mi me robaron mi primer parto y mi primera lactancia y me costó ayuda psicológica superarlo, con el segundo repetí cesárea (aunque no fue la misma experiencia) pero tenemos nuestra lactancia (que espero que dure lo que mi peque y yo queramos). Los sentimientos de nuestros hijos son importantísimos, además muchos de sus sentimientos nos remueven y nos ayudan a conocernos mejor. Creo que necesitamos hacer un trabajo de conexión con nuestras emociones para conectar con las de nuestros peques y también debemos darles ejemplo respetando nosotros nuestras emociones.
ResponderEliminarComo siempre, me enrollo y me lio. Hija, es que me haces reflexionar mucho con tus post y a estas horas tengo la neurona despertándose todavía.
Un besazo y gracias por hacerme pensar.
Me encanta que te "enrolles" porque me aportas también mucho.
EliminarTuvo que ser duro, espero que con la ayuda que recibiste después lograras superarlo, aunque es algo que siempre queda ahí.
Es un trabajo continuo y el ejemplo que considero tan importante aquí no podía ser menos. Y tanto que nos remueven, por eso si se lo permitimos nos pueden enseñar tanto, de ellos, de nosotros, de la vida...
Un besazo
Si, es increible todo lo que podemos aprender de ellos. Yo he aprendido más en mis 3 años como madre que en toda la vida. La terapia me ayudó mucho, pero sobre todo la lactancia es algo que me quedará para siempre. La cesárea, al final asumo que mis dos hijos han elegido como nacer y que a mi no me queda otra que acompañarles (los dos pasaron de cefálico a transverso en la semana 39), al fin y al cabo eso es la maternidad, acompañar a nuestros hijos.
EliminarUn besazo!
Jamás pensé que me daría cuenta de tantas cosas al convertirme en madre, es como si se hubiese abierto una puerta que me permitiera ver cosas que antes no conseguía ver o ni me imaginaba.
EliminarCreo que conectando con ellos también hacemos terapia juntos.
Besitos
Tienes muchísima razón. A menudo veo a padres que le dan más importancia a cosas materiales o cosas menos importantes. Todos deberíamos dar prioridad a las emociones y sentimientos de nuestros hijos, en pro de su felicidad.
ResponderEliminarUn besote
No se trata de comprarles los juguetes más sofisticados o la ropa de moda sino de estar con ellos, eso es lo que quieren, a nosotros.
EliminarUn abrazo
Carol estoy de acuerdo contigo, yo el mayor esfuerzo que hago con cocoliso es llegar cansada, o tener un día que estoy pachucha o algo y tratar de venirme arriba y darle lo mejor de mi....tener paciencia....tragarme con él mientras cena una peli de dibus y comentarla con él, reírme con él.....no liarme a hacer otra cosa, sino estar a su rollo totalmente.....
ResponderEliminarser cómplices teniendo nuestras bromas, tener paciencia cuando la trastada conlleva desaguisado de fregar, limpiar, encuadernar....cuidarme de no discutir con el padre delante de él, tratar de que me vea siempre contenta, de buen humor.....
esto para mí es lo realmente difícil, porque no es el tiempo que dure el parto, ni el timpo de lactancia, esto es el día a día, y para siempre, y tienes que ser tú mejor cada día, ponerte a prueba, sacar tu paciencia, tratar de ser templada, que la atención que le prestas sea sincera, que dejes de estar lo que estás haciendo porque con su lengua de trapo demanda algo que tú no entiendes bien...Para mi eso es el vínculo.
Fíjate la cantidad de cosas que has dicho, y todas implican estar a su lado. Eso es lo que los niños necesitan, y parece que a veces eso no se tiene en cuenta y no se valora lo suficiente. Me ha encantado.
EliminarSólo haría una matización. No creo que pase nada porque no te vea siempre contenta, la tristeza o la rabia son emociones que también tenemos que aceptar y que ellos vean que no pasa nada que estén ahí de vez en cuando, para así ayudarles a canalizarlas.
Un besazo
Carol, qué bonita entrada y cuánta verdad¡. El parto es importante, y la lactancia pero lo más importante es la conexión amorosa y el cuidado que prodigamos a nuestros hijos. Eso es lo fundamental y lo que marca la diferencia.
ResponderEliminarQuien dijo que una madre que amamanta a su hijo no lo puede maltratar, se equivoca. Me temo que hay madres que carecen del instinto y amor necesarios para criar a sus hijos con la debida salud (porque amar a un hijo es proporcionarle salud, amigas).
Estupendo post, felicitaciones¡
La conexión con nuestros hijos es algo que se extiende en el tiempo y que por tanto debemos cuidar al máximo.
EliminarGracias!
Un abrazo
Como siempre, cuánta sabiduría en tus palabras. Lo comparto todo. He conocido mamás que han sufrido partos horribles con los problemas de vinculación añadidos que conlleva recibir a un bebito que, en un principio, no era como esperabas y trabajando desde el plano emocional, han sanado muchas heridas por ambas partes. Y al revés, mamás con partos maravillosos, lactancia materna y con muchos problemas emocionales todavía por resolver. No siempre es fácil tomar conciencia de lo que es realmente importante en la vida.
ResponderEliminarUn abrazo.
Qué bien lo has mostrado con esos ejemplos reales.
EliminarEl plano emocional nos inunda, para bien o para mal, por eso debemos cuidarlo, por nuestros hijos y por nosotros.
Besitos
Hola Carol, yo tambien lei el mismo comentario en el mismo grupo de facebook y tampoco estuve de acuerdo. Me alegro que lo compartas en un post. Tienes toda la razon. Un abrazo, Lara.
ResponderEliminarSupongo que se dice porque una madre que tiene el instinto de amamantar a su bebé parece que ya tiene todo hecho y eso no es así. Arrastramos tanto dentro que a veces no somos conscientes y puede estallar aunque no sea esa nuestra intención.
EliminarUn abrazo
Estoy de acuerdo en la importancia que se le debe dar a las emociones de los hijos, aquellas que los peques van experimentando en la medida que crecen, las que van conociendo y es nuestro deber conducirlas. Para mí eso es lo medular cuando se habla de calidad.
ResponderEliminarSer (pa)madres amorosos debiera traducirse en cuidar de esos aspectos que no terminarán mientras ellos continúen creciendo.
Saludos.
Como dices, mientras estén creciendo en nuestra mano está darles ejemplo para que sepan moverse en el mundo emocional. Después creo que todos debemos siempre cuidar ese mundo que nos envuelve.
EliminarUn abrazo
Como ya te dije mi parto fue por cesárea de urgencia(aunque nada traumático) y la lactancia materna inexistente y he tenido que aguantar muchos comentarios impertinentes acerca del vinculo con mi hijo. Por supuesto, creo que la lactancia materna crea un gran vinculo entre madre e hijo, pero no es lo único. Me alegra mucho este post de hoy porque estoy de acuerdo en que lo más importante son los sentimientos, entenderlos y estar a su lado siempre.
ResponderEliminarAdoro a mi hijo aunque no haya tenido un parto natural ni una lactancia materna y me consta que, para mi peque, no hay otra como su madre.
Besitos!!
Parece que no nos libramos de los comentarios hagamos lo que hagamos. No dudo de que hayas creado un fuerte vínculo con tu hijo.
EliminarUn abrazo
Hola Carol, yo no soy mamá, todavía... pero sí soy hija y no recuerdo el parto de mi madre ni el tiempo de lactancia (aunque seguro que ha influído en ambas). Pero sí recuerdo a mi madre inventándose cuentos para dormirme, bañarme y peinar despacio mi rubia melena larga diciendo lo bonita que es, escribiendo un poema en mi libro de comunión, viendo y aplaudiendo mis actuaciones como cantante en el salón, cuidándome cuando enfermaba... Recuerdo y aún disfruto de su piel suave y blandita, su ternura al mirarme, su respeto hacia mí al no actuar cuando no sabe cómo hacerlo esperando a que yo le muestre el camino, con mucha paciencia.
ResponderEliminarLa vida es equilibradamente perfecta, si sabes elegir el camino del amor, la comprensión, el respeto y la generosidad. La maternidad es parte de esa vida y aunque haya situaciones ideales (como un parto respetado, una lactancia exitosa y muchas otras que también nos marcan) que bienvenidas sean, no todo está perdido por encontrarnos con otras muy diferentes.
En mi vida, creo que he aprendido y evolucionado mucho gracias a situaciones duras y también he sabido disfrutar de los momentos dulces. Pase lo que pase, aunque suponga un gran trabajo y un contínuo aprender, nuestros hijos siempre deben saber y sentir que los amamos eso es lo que realmente les aportamos, el resto se desvanece con el tiempo.
Un abrazo
Aunque no nos acordemos todo eso queda en nuestro interior, no me cabe duda.
EliminarPero si además recuerdas todas esas hermosas experiencias es maravilloso, así es como me gustaría que mi hija me recordara, estando a su lado, acompañándola siempre.
Un abrazo
Has expresado muy bien lo mismo que he pensado en numerosas ocasiones, bravo por el post!
ResponderEliminarUn buen parto, una lactancia materna exitosa, son buenos comienzos en esta dura vida, pero está lejos de serlo todo. Trabajar las emociones, estar en el día a día de nuestros hijos, cuestionarnos muchas cosas, es lo que llegará a nuestros hijos.
Feliz crianza, besos!
Gracias María!
EliminarEl cuestionarnos lo que muchas veces se da por sentado es también un paso muy grande, y que no todos damos, bien porque ni nos lo planteamos o por miedo. Y precisamente eso es lo que quiero enseñarle a mi hija, a cuestionarse las cosas y no dejarse llevar.
Besitos
Hola, Carol! me encantó el post y los comentarios. He leído muchas críticas hacia quienes apoyamos la lactancia y el parto respetado, pero creo que la mayoría pensamos que son un buen comienzo, pero no son la panacea.
ResponderEliminarTenemos la enorme responsabilidad de enseñarles a nuestros hijos a gestionar sus emociones, a nombrarlas, a expresarlas sin dañar a los demás, o a sí mismos, a disfrutarlas. Me pasa (y creo que a todas) que veo muchos de mis sentimientos y reacciones en mi pequeño, y es cuando reflexiono, si es algo bueno, perfecto! pero cuando es algo no tan bueno, primero debo cambiar yo, antes de pedirle a él que cambie. Uno se va re-descubriendo a sí mismo a través de ellos ;-)
Saludos!
No entiendo quien puede criticar lo que es normal y natural, pero en esta vida ya sabemos y existe de todo.
EliminarSon esponjitas, nuestro reflejo, y como dices a veces podemos ver cosas que no nos gustan, entonces lo que tenemos que hacer es cambiar nosotros, como bien dices. Tienes todas la razón, vamos creciendo con ellos.
Un abrazo
Hola de nuevo Carol!!! Te he otorgado un premio, pásate cuando quieras por mi blog a recogerlo!!
ResponderEliminarUn beso
Muchas gracias por el detalle!
EliminarUn abrazo
Adoro tu reflexión, Carol! Me gusta pensar que también soy o trato de ser una de esas madres y también tomo conciencia de que nada es matemático sino una constante evolución y aprendizaje, con tantos detalles! Un beso gigante!!
ResponderEliminarEstoy completamente segura de que eres una de esas madres, que te preocupas con todos los sentidos y que aprendes cada día con tu pequeña.
EliminarUn besazo
Un post brillante y coherente a partes iguales.
ResponderEliminarBravo Carol.
Muchas gracias Teta!
Eliminar